febrero 2010


El Observatorio Comunicacional de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Entre Ríos expresa su enérgico rechazo al levantamiento del programa Horizonte Sur perteneciente al Grupo de Reflexión Rural y conducido por Jorge Rulli en Radio Nacional. Dicho periodista denunció que a través de un llamado telefónico del vicepresidente de la emisora Vicente Muleiro, el día 2 de febrero, le comunicó que ya no volvería a salir al aire.

Los motivos de su despido fueron las críticas de los oyentes hacia la conducción de la radio, y la continua denuncia sobre las consecuencias de la implementación del modelo de monoproducción sojera que el actual gobierno nacional promueve desde sus inicios, más allá de que en sus discursos pregone lo contrario.

Esta medida se inserta en un contexto político más amplio, en el cual ya se han levantado otros programas y no se han renovado los contratos a otros periodistas críticos del gobierno nacional. Parece ser que el claro objetivo de la gestión Seoane-Muleiro es lograr tener en la radio estatal una programación abiertamente kirchnerista, como ya sucede con Canal 7. Y por si fuera poco, esto se hace en abierta violación de varios artículos de la recientemente sancionada Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, impulsada por la Presidenta y por el propio partido gobernante.

Por eso desde el Observatorio Comunicacional repudiamos este hecho que consideramos un claro atentado contra la libertad de expresión y pedimos la inmediata restitución del programa Horizonte Sur a Radio Nacional. Además seguiremos bregando por una valorización y defensa de los medios públicos, para que de ese modo no respondan a gobiernos de turno ni sean manejados con criterios partidistas.

PORQUÉ PEDIMOS LA SUSPENSION DEL ACUERDO CON EZKENAZI
PARA LA EXPLORACION PETROLERA EN ENTRE RIOS
Cuando FUNDAVIDA reclama la suspensión del acuerdo de exploración
petrolera con Eskenazi que se firmará el próximo 9 de febrero no lo hace desde el
ecologismo ultramontano y trasnochado, sino que lo plantea desde la realidad de
un país como el nuestro, que entre tantos record nefastos, registra el de ser el
lugar del planeta donde ocurrió el mayor derrame de hidrocarburos en agua dulce
en la historia del mundo, ocurrido el 15 de enero de 1999, por el choque de dos
barcos en el Río de La Plata frente a las costas de Magdalena, República Argentina.
Los barcos eran el SEA PARANA y el ESTRELLA PAMPEANA, este último y el petróleo
que se derramó eran de propiedad de la empresa Shell Capsa.
Como ejemplo, basta decir que 10 años después del desastre que destruyó
la economía de Magdalena, no había sido indemnizado ni reparado por la
multinacional petrolera Shell, que finalmente pagó una cifra irrisoria frente al
irreparable e inconmensurable daño ocasionado.
La frecuencia de los accidentes por el manejo irresponsable de petróleo en
nuestro país, es abrumadora, y las cotidianas noticias que los registran no llegan
hasta la prensa local, porque por su frecuencia y ocurrencia, dado que la mayoría
acaecen en nuestro despoblado sur, y por lo tanto carecen de entidad periodística.
Las empresas que provocan estos accidentes invariablemente no asumen
sus responsabilidades y deben ser demandadas legalmente para que se hagan
cargo, y por lo tanto las reparaciones si llegan lo hacen tarde y parcialmente.
Sino tomamos recaudos, estaremos al poco tiempo reclamando como lo
hace la misma Chubut, contra la empresa CHEVRON ARGENTINA, uno de los
gigantes del área en nuestro país.
Veamos esta noticia de hoy 22 de enero de 2010, publicada por la secretaría
de prensa del gobierno de Santa Cruz:
(http://www.santacruz.gov.ar/prensa/ampliar.php?id=1987)

La Subsecretaría de Medio Ambiente de la Provincia de Santa Cruz se hizo
presente en la Batería Chorrillos Viejo, en la ex Batería Chorrillos Central, en
locaciones de pozos productivos y en la planta de tratamiento de crudo de Campo
Molino, operadas por la Empresa CHEVRON ARGENTINA S.R.L. en el Área
Chorrillos, con el objeto de verificar el cumplimiento de la legislación vigente y la
situación ambiental de los establecimientos.
Durante la inspección se observó la existencia de instalaciones
deterioradas presentando derrames de hidrocarburos, pileta de
emergencia con su capacidad colmada cuando dicha instalación debe estar
vacía para garantizar la recepción de fluidos durante una situación de
contingencia y con residuos industriales dispersos en un sitio no
autorizado ni apto para su acopio.
En la planta de tratamiento de crudo Campo Molino se advirtió un
derrame de hidrocarburo debido a la rotura de una cámara de drenaje
subterránea. Dicho incidente que había sido detectado días atrás por la
compañía, no fue notificado como corresponde a la subsecretaria de Medio
Ambiente.
Cabe destacar que en el sitio no se encontraban los responsables
del área de medio ambiente de la empresa y al momento de la inspección
no se habían realizado tareas de contención o evacuación de los fluidos
derramados, en tanto, el personal a cargo, recibiendo órdenes de las
autoridades de la firma, se negó a firmar el acta de inspección emitida por
el organismo de contralor.”
Ó esta otra publicada en el Diario Crónica:
http://diariocronica.com.ar/pdf/pdf.php?idnota=625
Caleta Olivia (Agencia) En una inspección de rutina, personal de la
Delegación Zona norte de medio ambiente, detectó una importante afloración de
hidrocarburos en una explanada ubicada en el camino de acceso al cementerio; allí
se labró un acta y la empresa YPF SA se comprometió a que en la jornada de hoy
iniciará con las tareas de saneamiento del terreno.
Importantes charcos de petróleo y como consecuencia de las altas
temperaturas de estos últimos días, comenzaron a aflorar en un predio cercano al
cementerio local, por lo que ante la detección de los mismos por parte de personal
de la Delegación Regional de Medio Ambiente, se decidió labrar un acta y solicitar
a la empresa que en su momento saneó en forma deficiente el derrame, a que
realice los trabajos necesarios para limpiar el terreno; el derrame de hidrocarburo
se habría ocasionado hace algunos años a partir de una fisura en la entrada del
oleoducto que va a la playa de tanques de Termap.
Está previsto, que durante la mañana de hoy, a decir del referente regional
de medio ambiente Omar Fernández, la empresa inicie con las tareas de retirar el
suelo con petróleo por lo que recién cuando se efectúen estas tareas se tendrá
conocimiento acabado a que profundidad el terreno está dañado. “Hay que retirar
todo el suelo, más teniendo en cuenta la gravedad que esto representa al estar
ubicado dentro de la ciudad y que en su momento tendría que haber sido bien
saneado”.
Lo que hay que hacer, añadió Fernández, es llevar el material dañado a
repositorio para que sea tratado “y después será utilizado, una vez que deje de ser
un residuo a través de la técnica de tratamiento, con distintos fines”, y aseveró:
“desconocemos qué profundidad tiene eso, cuestión que tendrá que ser presentada
por la petrolera, que más allá de retirar los suelos con hidrocarburos tendrá que
presentar un plan de saneamiento”.
Otro ejemplo: recientemente la provincia de Chubut, presentó ante la
Justicia Federal una denuncia penal por el derrame de petróleo ocurrido en Caleta
Córdova.
La presentación legal de la Provincia de Chubut, indica que por el derrame
“se han violentado normas constitucionales y legales en materia de protección
ambiental, así como el derecho al ambiente sano y equilibrado de los ciudadanos de
la provincia del Chubut”.
Aquí, en Entre Ríos, el anunció que hizo el Gobernador Urribarri carece de
ninguna presición respecto de los insucesos, que se faculta ocurran con el inicio de
las exploraciones y que inevitablemente vendrán, porque son característicos y
habituales en esta actividad.
Supongamos y a solo de ejemplo,
¿Quién y como se hará cargo de un derrame durante la exploración en la
cuenca del río Gualeguaychú?
¿Que pasará con el turismo local?
¿Qué agua beberemos?
¿Qué pasará con nuestros peces, fauna y flora?
No queremos conocer las respuestas después de ocurrido el desastre:
queremos saber cuales son las previsiones contractuales que se inscriben en el
convenio que autoriza la exploración.
Estos dos ejemplos bastan para exponer los peligros que nos acechan por
este convenio.
No se trata de una hipótesis rebuscada pensar que habrá accidentes y
derrames, se trata de la realidad cotidiana de esta industria y de estas empresas.
Y solo estamos hablando de los accidentes superficiales que no son las mas
peligrosos, veamos los que pueden ocurrir durante las exploraciones que se
autorizan dentro del subsuelo:
Entre Ríos basa su riqueza en los acuíferos.
La industria alimentaria, la industria turística, las radicaciones humanas, la
agricultura, etc., etc., dependen de la cantidad y cualidad del agua que tenemos.
Nuestra disponibilidad de agua presente y futura está, hasta ahora,
garantizada por el Acuífero Guaraní.
Pero una amenaza que se yergue en el futuro inmediato lo podría poner en
grave peligro.
El Gobernador, ha anunciado que en menos de un mes firmará un contrato
que iniciará las exploraciones petroleras en la provincia.
Somos testigos que nuestro suelo ha sido perforado a lo largo y a lo ancho
para la instalación de las Termas provinciales.
Estos pozos han encontrado el Acuífero Guaraní a una profundidad que
ronda los mil metros.
Hasta el presente jamás en ninguna perforación, para la búsqueda de
recursos termales ha aparecido petróleo, por lo tanto podemos presumir que de
existir este líquido, estaría debajo del Acuífero.
O sea que para llegar hasta el presunto petróleo, hay que atravesarlo con la
perforación, y esto entraña un riesgo de magnitud inimaginable para el más valioso
recurso vital y productivo que disponemos.
Una filtración de la perforación, y/ó de la tubería, y/ó desde la superficie,
una vez extraído, podría significar la contaminación parcial de este, nuestro mayor
tesoro.
Un daño inimaginable y de consecuencias catastróficas para la vida, la
producción y la industria turística regional.
Finalmente debemos reflexionar acerca de a quien pertenece el patrimonio
que encierra nuestro subsuelo.
En la pasada década del noventa se autorizó la privatización del subsuelo
que hasta ese momento pertenecía a todos los Argentinos, desde entonces
comenzó el escándalo del arrebato de nuestros recursos naturales.
Pero los entrerrianos todavía conservamos una llave para defenderlos, y es
la autorización que necesitan para la exploración y los convenios de regalías que se
firmen.
No queremos ser una presa más de la ferocidad de estas empresas que
están esquilmando el planeta.
YPF ya no es la empresa de petróleo de la Nación que supieron construir las
generaciones que nos precedieron.
Aunque la sigla YPF tiene tanta fuerza, que aún muchos creen que nos
pertenece.
Lamentablemente fue entregada a los buitres del capitalismo global, en una
privatización escandalosa que fue un arrebato criminal de nuestro patrimonio, sino
vean la diferencia entre nosotros con Brasil y Uruguay, por ejemplo, que conservan
PETROBRAS y ANCAP, manteniendo su soberanía energética.
Sebastián Eskenazi es solo el mascarón de proa de una multinacional, que
conserva el apreciado nombre de YPF, pero cuya propiedad ahora esta sumergida
en el anonimato de los propietarios de acciones de los pool petroleros, quienes se
encuentran entre los mas voraces e impiadosos capitales que operan en el mundo
global.
Por lo sintéticamente aquí expresado, rechazamos el acuerdo que anuncia el
Gobernador Urribarri, hasta tanto sean aclarados sus términos y auditados por la
legislatura y la ciudadanía provincial.
FUNDAVIDA
Enero 2010